Sobre Nosotros

La comida rápida es una industria de $200 mil millones al año y almacenes (tiendas grandes) una industria de $4.7 trillones, pero muchos trabajadores en el país ganan el sueldo mínimo o cerca de lo mínimo y tienen que recurrir a programas de asistencia pública para proveer para sus familias y obtener cuidado médico para sus hijos.

Cada año nuestra labor trae miles de millones de dólares a tiendas y restaurantes en todo la nación, pero casi todas las ganancias enriquecen aún más a los ejecutivos e inversionistas, mientras nosotros navegamos para proveer necesidades básicas como comida, renta, seguro de salud y transportación. Sólo en la comida rápida el 52% de familias están inscritas a uno o más de un programa de ayuda pública–como estampillas y Medicaid–comparado con el 25% de la fuerza laboral en general. Bajos sueldos de este tipo le cuestan $7 billones anuales a los que pagan impuestos.

Creemos que la gente que trabaja duro para sobrevivir debe ganar suficiente para mantenerse a si mismo, a sus familia y a sus comunidades–y que los trabajadores deben ser tratados con dignidad y respeto. Creemos que esto no solo mejorará nuestras vidas, sino también creará trabajaos y hará más fuertes a las economías de Chicago y el país.